Cuando escuchamos la palabra “Mercedes” lo primero que nos viene a la cabeza es el nombre femenino asociado a alguna mujer de nuestro entorno que lleva este nombre de origen latino que significa “Recompensa, regalo o favor”.
El origen del nombre se remonta a la Barcelona del siglo XIII. Es en la ciudad condal cuando el fraile Pedro Nolasco funda la Orden de la Bienaventurada Virgen María de la Merced cuya función principal era la redención (salvación, rescate) de los cristianos cautivos en los territorios peninsulares ocupados por los musulmanes. Merced paso al castellano cambiando de forma (inflexión morfológica) hasta convertirse en el vocablo Mercedes.
Desde entonces y hasta nuestros días el nombre de Mercedes se ha utilizado en multitud de ocasiones. Ha nombrado obviamente mujeres, muchas de ellas pasaran a la historia como la reina María de la Mercedes de Orleans y Borbón, esposa del rey español Alfonso XII y protagonista de un romance con el mismo nombre: “Romance de la reina Mercedes”; ha servido para denominar barcos, como la fragata Nuestra Señora de las Mercedes cuyo hundimiento fue el preludio de la Batalla de Trafalgar; incluso nombra un planeta de poco volumen descubierto en 1929 cuya orbita se encuentra entre las de Marte y Júpiter, en el conocido cinturón de asteroides y que recibe el sobrenombre científico de Asteroide nº 1136.
Pero sin duda, el elemento que más reconocimiento ha otorgado hasta el momento a este nombre ha sido su vinculación con la marca de coches “Mercedes”.

¿Cómo llego el coche a ser conocido con el nombre de una mujer? Investigando en la intrahistoria de la marca de coches se halla la respuesta. Mercedes (Adriana Manuela Ramona) era la hija de uno de los vendedores de coches y piloto de la empresa quien llamaba cariñosamente a los coches que vendía y pilotaba con el nombre de su querida hija. Curioso ¿verdad?, aunque no tan original… ¿Quién a lo largo de su vida no ha tenido un vehículo especial que le ha marcado por acompañarle en momentos importantes y le ha puesto el nombre de un amor de juventud?. Coches y nombres de mujer un binomio que funciono hasta en el cine, el ejemplo más representativo lo encontramos en “60 segundos”, película donde Nicolas Cage y Angelina Jolie roban en una sola noche 50 coches (cuatro de ellos “Mercedes”: Mercedes Benz 300 SL, Mercedes Benz Clase CL 500, Mercedes Benz Clase S 600 y Mercedes Benz Clase SL 600) todos ellos llamados en clave con el nombre de otras tantas mujeres.
La marca alemana fue fundada en 1883 por Karl Friedrich Benz. Desde entonces la marca de la estrella de tres picos ha sido el emblema de la ingeniería alemana, imagen de solidez, signo de calidad, imagen de seguridad y blasón de prestigio para los usuarios más exigentes y acomodados. Tener un “Mercedes” era y es un signo de prestigio social como muy bien aparece reflejado en la serie “Cuéntame cómo paso” donde su protagonista, Antonio Alcantara en su búsqueda de la prosperidad, el ascenso y el reconocimiento social acaba adquiriendo un coche de esta marca para él y su “Mercedes” (su esposa, otra famosa mujer que lleva el nombre de la marca de coches).
La casa alemana “Mercedes” se ha esforzado por cumplir con las expectativas creadas sobre su marca y no ha parado de innovar. Durante 132 años ha dado lugar a infinidad de modelos de automóviles, furgonetas, camiones y autobuses. Entre sus modelos más significativos cabe destacar el Autobús O 3500 o el Mercedes Benz 300 SL.
La marca “Mercedes” se ha desarrollado en tres siglos diferentes, XIX, XX y XXI; durante los cuales ha mejorado sus motores, ha innovado en el diseño de su carrocería, incluso su logo se ha transformado para adaptarse a los gustos de los consumidores, sin duda, de los más exigentes del mercado.






Aunque los automóviles Mercedes siempre han sido considerados coches de líneas clásicas y serías, en muchos de sus modelos, especialmente los deportivos, se combinan la más moderna tecnología con el diseño más vanguardista. Los años han pasado y los vehículos de la marca se han ido adaptando a las nuevas necesidades y gustos de una sociedad cambiante. A pesar de los cambios, de las innovaciones,…; la esencia de la marca se mantiene en cada uno de ellos. Pasan los años, se añaden detalles en el diseño exterior, mejoras en el corazón del bólido…; da igual que tengamos delante un Mercedes 280 SL o un Mercedes SL 500…, los cambios entre uno y otro mejoran al “individuo” pero le siguen mostrando perfectamente reconocible para sus incondicionales.

Mercedes no ha sido nunca una marca de coches al alcance de todos los bolsillos, no solo por el alto precio de sus coches sino por el elevado coste de su mantenimiento. Nunca un propietario de un Mercedes dejaría herido a su vehículo, son máquinas a las que se aprende a amar y cuidar como si fueran una prolongación del dueño mismo. Ante una avería hay dos opciones claras: acudir a los talleres oficiales de la marca donde el precio por hora de la mano de obra se suele disparar; o la opción más extendida en los últimos tiempos en la que la tecnología permite acercar soluciones a los consumidores con un golpe de ratón, acudir a las tiendas de recambios de piezas de coches donde podemos encontrar piezas de todas las épocas y modelos a un precio más asequible aunque sin restarle ni una pizca de garantía y calidad puesto que las piezas le son suministradas directamente por los fabricantes que abastecen a la propia marca, ofreciendo por ello la misma garantía, fiabilidad y seguridad.
La casa Mercedes es una de las más antiguas, la más reconocida, la más deseada. En algún momento de nuestra vida hemos soñado con poseer uno de sus modelos, así como ya lo hicieron nuestros padres y abuelos, y como lo harán nuestros hijos.
